Martín Murcia Crescini

Martín Murcia Crescini

Martín Murcia Crescini, máster en fotografía por la Universitat de València y máster de fotografía contemporánea por el Instituto Europeo di Design, con más de 30 años de experiencia en la práctica y en la enseñanza de la fotografía y el lenguaje visual. Su práctica se mueve entre el análisis de la realidad y la creación de sistemas de representación propios.

Formado en periodismo y semiología en la USAL, su obra propone una lectura de la fotografía callejera y la identidad. En proyectos como Wæst, recupera la tradición del pensamiento fotográfico tradicional y contemporáneo. Esta búsqueda se extiende a la monumentalización de lo mínimo en la macrofotografía de Semillas en Ascesis, el estudio de la luz en Umbra y la exploración irónica sobre la erosión del cuerpo y la calvicie en Calvario.

Su trabajo integra la fotografía de todos los días con la estética de los medios contemporáneos.

Trabajos

Se dice que a fuerza de ascesis algunos budistas alcanzan a ver un paisaje completo en un haba.
SZ Roland Barthes

Las semillas o algunos granos no se miran a simple vista, se leen, el acto de observarlos tiene más que ver con lectura, que con la forma que miramos el resto de los objetos cotidianos. Mirar una semilla, implica fijar la vista para no llegar a comprender su perfección y su complejidad biológica, su carácter y su espectacularidad visual.

Ascesis intenta un intercambio, un acercamiento que excede la cientificidad de la macrofotografía, proponiéndole al espectador la búsqueda de un paisaje, a la manera de algunos budistas con el haba.

La idea es que quien mire con despojo pueda apropiarse de manera personal e íntima de un paisaje solo legible a la luz de la fotografía.

La mirada desorientada se ve obligada a habitar una geografía sin coordenadas.

Lo cotidiano se revela aquí como un territorio absoluto: una sucesión de fallas, cordilleras y abismos que pertenecen orografía de la materia.

Se trata de mapear el silencio de las cosas cuando dejan de ser útiles para ser simplemente paisajes.

En realidad no soy plenamente consciente de los hechos, trataré de trazar meras impresiones al estilo de los primitivos cartógrafos que se guiaban por las percepciones y la dirección de la luz en la topografía del terreno.
Aicurum Nitram

Numerosos han sido los intentos de definir este y oeste. Incluso, mucho antes de que el aventurero genovés tropezara en 1492 con un continente inesperado, mientras navegaba rumbo SO.

Un poco más tarde en el tiempo, la libertad del romanticismo trajo consigo las divisiones políticas, las nacionalidades con sus ismos, y sus fronteras duras.

Un día, un grupo de políticos trazaron una línea imaginaria que dividió el mundo en este y oeste. El artilugio pasa por encima de un observatorio inglés y parte al globo en dos mitades supuestamente iguales. Desde entonces, sólo un puñado de países euroasiáticos son occidentales.

Para añadir más confusión, los europeos apodaron a ciertas regiones del mapa según lo cerca o lo lejos que estuvieran de sí mismos, y se establecieron las categorías de Oriente Medio y Cercano. Hoy, para llegar a Oriente Medio desde Europa, debemos viajar hacia el este.

En América, un solo país, el Uruguay, se proclamó como una República Oriental. Los uruguayos se reconocen y se llaman orientales. El gentilicio nada tiene que ver con las líneas imaginarias, el nombre hace alusión a su pertenencia a la banda oriental del Río de la Plata.

En la otra orilla del Río de la Plata, a mediados del siglo XX, inspirado por el Kybalion, los arcanos y las runas, el pintor argentino Xul Solar1 crea la Pan Lengua, un habla que podía ser entendida por todos. La Pan Lengua fue un intento de unir lo que las lenguas dividieron.

En los años setenta Aicurum Nitram 2, seguidor de las ideas de Solar, durante un recorrido por el paralelo 47º sur, procuró releer la cartografía introspectivamente y creó Wæst. Un sistema de orientación instintivo que consiste en seguir un recorrido interno, basado en líneas imaginarias sobre el terreno, como todos los demás; pero estas líneas deben ser propias.

Según algunas notas dispersas, Nitram, al comienzo, pensó en llamarlo Pan O-riente 3, luego desistió, ya que le pareció escaso como homenaje. Además, le preocupaba que la publicidad se apropiara del nombre, y que su obra se asociara en el futuro a algún tipo de pan industrializado.

Wæst como arte de navegación plantea solo una premisa, la de volver a un punto del recorrido, con la sola condición de que ese sitio no coincida con el lugar de partida.

Existen testimonios imprecisos de aquellos que se atrevieron a navegar con este método, algunos hablan de que luego de regresar al punto elegido, el territorio había cambiado y que algunas de las líneas dejaban de ser imaginarias.

Estas fotos son notas visuales de mis intentos de navegar mediante Wæst en el terreno.

1. G. Bendinger, María Cecilia, Xul Solar y el arte combinatoria, La belleza de la totalidad, 2017
2.  Aicurum Nitram, Wæst  Study on Useless Epiphanies ,1971
3.  Aicurum Nitram, Collected Papers, 2001

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.